Preguntas frecuentes


 

 

 

¿Habrá gente dispuesta a asistir a un taller de “Con Buen S€ntido"?

 

El éxito del taller “Contar con Dios” de “Con Buen S€ntido”  depende de muchos factores y la asistencia al primero varía mucho. La experiencia ha demostrado que la gente asiste y, por lo general, la respuesta crece la segunda y tercera vez que se imparte el taller, a medida que corre la voz.

 

Un factor clave que determina la asistencia es el apoyo de los líderes de la iglesia y, en especial, del pastor. Cuando el pastor se compromete activamente y apoya abiertamente el programa, los resultados suelen ser mejores de lo previsto. También es importante explicar que el taller es para cualquier persona y no sólo para los que están atravesando dificultades económicas porque contiene información importante de lo que dice la Biblia de la relación personal con el dinero, de gran utilidad también para quienes ya lo gestionan bien. Además, ofrece afirmación y aliento para los que viven de acuerdo con los principios bíblicos financieros.

 

 

¿Es correcto que la iglesia hable de un tema tan secular y nada espiritual como el dinero?

En realidad, el dinero es un tema espiritual puro y subyacente. La Biblia contiene unos 2.300 versículos sobre el dinero y las posesiones, la mayoría de las parábolas de Jesús tenían que ver con nuestra relación con el dinero y las cosas materiales, y el 15% de todas las palabras registradas de Jesús tratan sobre el dinero. Podría decirse que es imposible enseñar toda la palabra de Dios sin decir mucho sobre el dinero. Enseñar lo que dicen las Escrituras sobre el dinero es fundamental para que las personas puedan convertirse en seguidoras plenamente devotas de Cristo.

 

 

Nuestra iglesia es conocida por su atractivo para la gente nueva. ¿Hablar del dinero como lo hace la Biblia no los espantará?

Gran parte del rechazo que siente la gente (tanto miembros implicados como personas nuevas) a que la iglesia hable de dinero es que suele tener que ver con las ofrendas durante la época anual de mayordomía o en alguna crisis presupuestaria.

 

Sin embargo, la Biblia habla del dinero en muchos más contextos aparte de las ofrendas, por mucha importancia que estas tengan, y casi todos son atractivos para la gente nueva porque suelen ser los temas que más les preocupan.

 

Por ejemplo, la mayoría de los visitantes buscan significado, propósito y la respuesta a la pregunta de qué es la vida en realidad. Muchos se han decantado por la respuesta del mundo (el dinero y lo que se puede comprar con él) y, si el pastor anuncia que la vida no consiste en la abundancia de las posesiones (Lucas 12:15), casi todos los visitantes estarían de acuerdo porque ya han pasado por ahí aunque, entonces, ¿en qué consiste? Si a ello le sigue un mensaje que explique cómo el dinero y las cosas materiales no traen la felicidad ni la seguridad que tanto prometen pero una vida dedicada a Cristo sí, se podría estar respondiendo a las preguntas que se plantea el visitante.

 

 

¿No se opondrá la gente a desvelar su economía personal a un consejero que también es miembro de su misma iglesia?

Las finanzas pertenecen al ámbito privado desde hace mucho tiempo en nuestra cultura y algunas personas pueden tener dudas a la hora de pedir consejo, especialmente en las primeras fases del ministerio. Una manera de afirmar el valor de la transparencia en este sentido es enfatizando la gran prioridad que “Con Buen S€ntido” otorga a la confidencialidad. Nadie más que el consejero conocerá la situación del aconsejado.

 

Con el tiempo, un elemento aún más importante para animar a otras personas a beneficiarse de los servicios de consejería serán los testimonios de aquellos cuyas vidas se han transformado gracias a la ayuda, el aliento y la esperanza que han recibido del ministerio.

 

 

¿Asesorar a las personas sobre sus finanzas puede exponer a la iglesia a posibles responsabilidades?

Los consejeros están formados y entienden perfectamente su papel de asesores presupuestarios y no planificadores financieros. Los consejeros no recomiendan inversiones concretas, por ejemplo, sino que su función principal es ayudar a los aconsejados a elaborar un presupuesto factible.

 

También hay una exención de responsabilidades en la última página del perfil del aconsejado que este debe leer y aceptar cuando firme el impreso. De esa forma queda documentado que el ministerio ha comunicado con claridad (y el aconsejado ha consentido) las expectativas y objetivos de la consejería de “Con Buen S€ntido”.

 

 

¿Cómo podemos evitar que el ministerio se perciba como otra forma más de conseguir que la gente dé más dinero a la iglesia?

En primer lugar, asegúrate de que el liderazgo de la iglesia tengan claro este punto y no se enfatice excesivamente la cuestión de la generosidad en los mensajes desde el púlpito que precedan a actos de “Con Buen S€ntido”.

 

En segundo lugar, piensa en una estrategia para el posicionamiento organizativo del ministerio. Lo mejor es no relacionarlo con el departamento de finanzas de la iglesia sino implantarlo como un ministerio de discipulado.

 

Por último, reafirma las enseñanzas fundamentales de los materiales de “Con Buen S€ntido”. “Con Buen S€ntido” no se centra mayoritariamente en el hecho de dar, sino que enfatiza la formación espiritual mediante el conocimiento y la aplicación de la mente y el corazón de Dios sobre el dinero.

 

 

Mi iglesia ya ofrece cursos de gestión bíblica del dinero, así que no necesitamos “Con Buen S€ntido”.

“Con Buen S€ntido” puede ayudaros a ampliar vuestro alcance e impacto porque diferentes recursos atraen a segmentos distintos de personas dentro de la iglesia. Los recursos de “Con Buen S€ntido” se caracterizan por ser profundamente bíblicos, llenos de gracia, delicados con la gente nueva y con un excelente equilibrio entre las enseñanzas y su aplicación. Si se ofrece una mayor variedad de cursos u oportunidades de consejería, se puede ayudar a más personas.

 

 

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Pendiente nueva fecha. 

Taller Contar con Dios, para líderes y formadores

 

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Taller Contar con Dios